No mas armario!
- Misael Chavez
- 18 oct 2020
- 6 Min. de lectura
Hola, soy Misael y tengo 29 años.
He estado pensando en la mejor forma de contar mi historia porque creo que es algo que debe compartirse. Y no por el hecho de que sea especial o porque me creo único, es por todo lo contrario; porque se que hay mas personas como yo en el mundo y creo que podemos conectar de una u otra forma.
Cuando tenia 19 años mi madre y yo mirábamos la televisión y de la nada comenzó a hacer preguntas sobre mi vida privada, entre ellas por supuesto moría por saber si era gay o no. Ciertamente yo empecé a vivir una vida homosexual un año atrás, así que ya sabia lo que era para ese entonces. Cuando me pregunto: ¿eres homosexual? – mi respuesta fue inmediata y dije si. Por supuesto yo seguí viendo la televisión y trate de ignorar todo tipo de reacción que hubo en ella porque no estaba listo, porque no sabia como manejar esa situación, sin embargo, moría de ganas porque me dijera que no pasaba nada y que todo estaría bien, pero no, lo primero que me dijo fue que iríamos un psicólogo y que pediríamos ayuda, lo cual no sucedió y pues aquí estamos.
Verán, sucede que mi familia nunca fue sentada en la base de la comunicación efectiva, no me enseñaron a expresar mis ideas ni a generar ese ambiente de confianza para expresar lo que sientes. Temas como este eran intocables por el contexto cristiano en el que nos desarrollábamos. La realidad es que preferíamos ser ignorantes ante el tema para no abundar, trabajar en ello, mejorar y salir adelante. Por consecuencia comencé a sobrevivir como pude, a defenderme de la gente en la calle como pude y comencé a esconder todo lo relacionado a mi vida para que no tuvieran que tocar el tema o no sintiera en cierta forma que los avergonzaba. Desafortunadamente, también me avergonzaba ese tema a mi, no sentía confianza, no sabia que era capaz y que lo primero que tenia que hacer era enfocarme en mis talentos para salir adelante y construir un ser mas fuerte.
Estando en la calle, me di cuenta qué era bueno en los trabajos, o que al menos ahí no me molestaban como lo hacían en la escuela, por lo tanto, decidí renunciar a ella y hacer una vida en donde me sentía mas fuerte, donde no me criticaban por ser quien y como era. Parte de esa realidad, es que empecé a ganar dinero por mi mismo y eso me hacia no dar explicaciones en casa, me permitía estar fuera de ella la mayor parte del día y así me fui alejando mas y mas de ellos. Cuando me di cuenta, ya tenia mas de 20 años y mi vida no tomaba el camino que quería, no me sentía feliz, nada me llenaba.
Cuando tuve una edad considerable ya prestaba mas atención a lo que decía la iglesia a la que iba, una iglesia de las que toda mi familia era parte, como todas lo primero que marco mi corazón fue; “ser homosexual esta mal”. Eso generó en mi un escudo enorme y si ya estaba acostumbrado a esconder mis cosas de la gente, ahora comencé a hacerme experto en la mentira. Y es importante que se entienda que no justifico todas las mentiras que he dicho en mi vida, sino recalcar la importancia que tiene el generar un habito de comunicación ente tus seres queridos.
Retomando un poco el que nada me llenaba y el que no era feliz, lo que veía en la iglesia me hizo creer que quizá si estaba mal, que lo que tenia era una condición y que ciertamente Dios al poder curar todo, el me quitaría esa sensación. Si lo hizo, por un largo tiempo logre sentirme feliz, de buen humor, todo en mi trabajo marchaba súper y mientras yo siguiera asistiendo a la iglesia, llorando durante los cultos de alabanza y rogando por que esa homosexualidad se me quitara, yo creía que estaba en camino a la libertad.
Ya había tenido una novia antes de salir la primera vez del closet, pero juro que jamás conocí mejor persona, novia y mujer que Dios puso en mi camino en ese momento. Me hizo olvidarme de todo, me ayudo a verme mucho mas capaz de lograr cosas, sin embargo, ahí estaba una vez mas el problema de no saber comunicar, de mentir y de pretender ser parte del estándar de la sociedad; marido y mujer.
Durante mucho tiempo lo hice bien, vivimos juntos y construimos una relación que era envidiable, toda mi familia como por arte de magia preguntaba por nosotros, querían saber como estábamos, si habría boda pronto, hijos, etc. Pero nadie pensaba que mi cerebro luchaba día con día contra si mismo, incluso al caminar en la calle para que no volteara a ver a nadie, para no sentir deseo, para no desviar mi mente de lo que real mente quería en ese momento, y era curarme. Me cerré como persona, dejé de tener amigos, de platicar con gente, y por supuesto en el trabajo eso se vio reflejado exhibiendo el peor lado de mi mismo. Comencé a ser grosero debido a la frustración, me quedaba con todas mis ideas en la mente por miedo a que creyeran que soy muy gay o que son cosas que a un heterosexual no podrían ocurrírsele. Gane muchos enemigos en ese tiempo incluso mi propio yo.
Toda esa lucha interna me lleno de odio, me hizo superficial y me quede sin logros. Estaba haciendo cosas que me gustaban, pero no podía dar mi 100% porque no era yo mismo. Recuerdo que gran parte de la gente de la calle no me creía la historia de la novia, todos la molestaban con que algún día saldría del closet y que el cuento de la relación perfecta se acabaría. En la iglesia, se organizaba un congreso enfocado en la homosexualidad. Me sorprendió mucho que uno de mis hermanos fuera el mas emocionado por dicha organización, creí que quería decirme algo y por un momento pensé que ese evento podría cambiar mi historia. Pero error señores, bueno solo medio error, porque la verdad si pude ver las cosas de diferente manera. Y es que los temas que se trataron no fueron preparados, la gente solo iba con biblia en mano y no con estadísticas, no explicaron cosas que podrían encontrarse en internet, pero llevaban la biblia en las manos nada mas. Recuerdo que uno de los conferencistas dijo, “el ano se hizo para una cosa y el hombre y la mujer, están destinados a ser el uno para el otro porque así lo dijo Dios”, ¿pueden imaginar la expresión de los jóvenes en ese momento?, la verdad no creo que estuvieran listos para un comentario como ese.
Me quede muy triste y decepcionado después de ese día. Creo que generé una expectativa muy alta en ese momento y no debí. Una vez mas me sentí avergonzado y tuve que pedir perdón orando y llorando por haber tenido una esperanza de que lo que estaba haciendo podría terminar para ser yo mismo al fin.
Mi forma de ser en este momento era distinta en estas alturas, porque con mi familia tenia que ser de una forma, con mi novia en ese momento tenia que ser de otra y hasta en el trabajo tenia de que ser forma distinta. Entonces, de verdad que generé buenas habilidades de actuación, solo que no en el papel de telenovela que siempre quise.
Recuerdo que después de que terminamos la relación en la que estuve por 4 años, fue muy difícil para mi encontrarme, siempre lo digo abiertamente, después de terminar esa relación, sucedió mi segunda salida de el closet. Y es que así fue, esta vez si empecé a conocerme, me sentía libre, me sentía feliz de alguna manera. Y aunque por mucho tiempo esa sensación de vergüenza estuvo ahí, hoy en día me sigo aprendiendo a querer y a conocer, se que me tengo que cuidar y reconocer las cosas buenas, no lo se, siento que de alguna forma todo ese tiempo que le debo a mi ser es algo que no recuperare, pero si se que de aquí en adelante puedo hacer las cosas mucho mejor.

Me llena de orgullo ser tú prima, Misa he descubierto que Dios solo quiere nuestra felicidad y se que está muy dichoso de ser tú padre celestial y se siente orgulloso por la fortaleza que tienes para alcanzar tú felicidad. Te mando un enorme abrazo y muchos besos 😚