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Una carta después de la tormenta.

He cometido muchos errores durante toda mi vida, tú conoces todos claro. Por ejemplo: le robe a mi trabajo de ensueño, lugar donde mucho tiempo soñé trabajar y donde viví etapas importantísimas de mi existencia, también dejé la escuela por mucho tiempo creyendo que podía abrirme paso por mi mismo, claro confiando en ciertos talentos que tengo pero que nunca desarrolle o me ocupe de desarrollarlos lo suficientes como para hacerme “famoso”, debo más dinero al banco del que podría gastar en un año por no saber administrarme y por ignorancia en las finanzas, misma educación que solo la escuela puede enseñar, o tus padres, o alguien de tus familiares que sea bueno en el tema, lo cual no fue mi caso en aquel tiempo, yo sabia que tenia un problema en mi pecho y que crecía más de lo normal, sin embargo, por vergüenza jamás lo dije en voz alta, por ende tampoco lo trate con un especialista, y hoy por hoy es una de las características de mi cuerpo que me hace lidiar con baja autoestima todo el tiempo. También amo cantar, lo sabes, siempre he querido ser artista y mostrar que no solo puedo hacer bien las cosas en una tienda, oficina, restaurante o alguno de todos los trabajos por los que pase, de hecho, no se si recuerdas que mi papá me llevó a un casting para la Academia, creo que si te conté, solo no recuerdo bien ahora, pero bueno, el chiste es que es otro de mis errores porque jamás hice nada para trabajarlo, perfeccionarlo y ser profesional en el ámbito, y ¿todo porque?, vergüenza, mismo tema con el diseño, porque por pena jamás entre incluso al taller de corte en la secundaria que moría por tomar.

Así que bueno, te digo todo esto porque no sabes como me ha costado luchar contra la corriente para dejar que nada de eso me lleve al vacío, si la verdad he pensado muchas veces darme por vencido, te juro que llore, rogué, clame al cielo para que todo lo que me paso, terminara pronto.

Sin embargo, nada de lo que pase me dolió o me dejo marcado como lo que pasamos tu y yo. Y yo se que no solo a mi, se que cambie tu vida para siempre, se que te herí, se que manche tu reputación y que te avergoncé, también pude sentir el desprecio que sentías por mi en su momento. Pero nunca había llorado tanto, jamás había rogado tanto que ese dolor que sentía desapareciera, que esa impotencia por apagar tu dolor no existiera, sino mas bien me dejaras estar ahí para decirte que todo estaría bien como siempre. Y no se ha ido, en realidad si me dieran a escoger como quisiera ser si pudiera volver a nacer, escogería ser normal y pediría la vida que tenía contigo. De verdad te digo, no sabes cuanto pedí despertar y que todo fuera una pesadilla.

No quise faltarte al respeto, créeme que lo último que quiero es seguirte lastimando, se que tienes tu forma de pensar y que debo respetarla, se que estoy en tu casa, son tus cosas y que hay un pasado en esas cosas que también me incluye a mi y que quieres que sea respetado, así que lo entiendo, solo que a veces mis ganas de libertad me ganan, a veces pienso que he pasado por tantas cosas y que la vida es demasiado corta para ponerse barreras, que simplemente hago cosas y no tomo en cuenta a nadie.

Ahora, todo ese pasado que te mencione ha forjado mi carácter, mi forma de reaccionar y hacer las cosas, de sobrevivir, de sobresalir y acumular las pocas cosas que he logrado. No se si lo notas, pero voy más lento que otros, voy a mi ritmo, mi edad es mayor que la de muchos que ya terminaron carrera, que ya tienen otros puestos, carros, etc. Y sigo aprendiendo, sigo madurando, sigo conociendo el mundo, un mundo que estaba escondido para mi, donde nada me era permitido, donde todo estaba mal, incluso programas de TV que sabes que no podía ver y que contigo empecé a ver. No te pido que cambies, no te pido que estés de acuerdo con todo lo que hago, porque se que no será así siempre, pero si quiero que seas parte de mi vida siempre, porque gracias a ello me mantienes donde debo estar, siempre me pones la realidad en la cara y esas cosas no suceden muy a menudo con la gente que convives día a día, es muy difícil encontrar familia en las calles y ¿sabes? A veces nos toca escogerla, no siempre tu familia será por siempre la que te fue dada de nacimiento, la vida puede jugarte cosas muy raras y ponerte gente que te enseñe mas de como se debe vivir, que aquellos con los que naciste. Y eso es invaluable.

Ya no quiero tener miedo, ya no quiero salir a la calle y no ser yo mismo, ya no quiero mentir ni esconder cosas. De verdad, estoy trabajando súper duro para ser una mejor persona, para no gritonearles a los del Oxxo, para tener inteligencia emocional, para ser buen líder en el trabajo, para hacer relaciones con gente que no me cae bien, para tratar a todos por igual, para no ser otra persona, sino la mejor versión de mi, lo cual suena como cliché, pero no había entendido lo que en realidad pesaba esa frase hasta ahora. Por lo que, pido tu voto de confianza para lo logremos juntos, porque como dije, te necesito ahí para cuando lo logre, quiero que seas parte y que no me dejes rendir.

Perdona todo el drama literal, pero tengo genes de artista entonces, entenderás que soy muy emocional. Y eso es parte de lo que he aprendido de mi mismo en estos días, y ni modo, me toca aceptarme como soy y comenzar a amarme.

Misa.

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